Es una situación muy común: estás leyendo un documento largo, viendo una receta en la cocina o siguiendo un tutorial paso a paso, y de repente la pantalla se oscurece o el ordenador entra en suspensión. Por defecto, Windows 11 está configurado para ahorrar energía apagando la pantalla y durmiendo el equipo tras unos minutos de inactividad. Afortunadamente, modificar estos tiempos es muy sencillo. En este artículo te explico todos los métodos.
Método 1: Desde Configuración (el más rápido)
La forma más directa es usar la aplicación de Configuración
de Windows.
Haz clic en el botón Inicio y escribe
"Configuración" o presiona directamente Windows + I (la
letra i) para abrir la ventana de configuración. En el menú lateral izquierdo,
selecciona Sistema. Luego, en el panel derecho, haz clic en Energía
y batería.
Una vez allí, despliega la sección Pantalla y
suspensión haciendo clic en ella. Verás dos opciones principales:
- Apagar
la pantalla después de: Aquí eliges cuánto tiempo de inactividad
debe pasar antes de que la pantalla se apague.
- Poner
el dispositivo en suspensión después de: Controla cuándo el
ordenador pasa al modo de bajo consumo.
Si lo que quieres es que la pantalla nunca se
apague cuando está conectado a la corriente, haz clic en el menú desplegable
(donde dice "10 minutos", "30 minutos", etc.) y selecciona
la opción Nunca. Puedes hacer lo mismo para la suspensión si no
quieres que el PC se duerma.
Ojo con los portátiles: En un ordenador
portátil, verás dos secciones separadas: una para cuando está Con
alimentación (enchufado) y otra para cuando está Con batería.
Para evitar que la pantalla se apague cuando trabajas desenchufado, también
debes seleccionar "Nunca" en la sección de batería, aunque ten en
cuenta que esto consumirá la batería mucho más rápido.
Método 2: Desde el Panel de control (más tradicional)
Si prefieres la interfaz clásica o tienes una versión
distinta de Windows, puedes usar el Panel de control.
Presiona Windows + R, escribe control y
presiona Enter para abrir el Panel de control. Asegúrate de que la vista esté
en "Categorías" (esquina superior derecha) y haz clic en Sistema
y seguridad. Luego, haz clic en Opciones de energía.
En la ventana que aparece, verás el plan de energía que está
activo (generalmente "Equilibrado" o "Alto rendimiento").
Haz clic en Cambiar la configuración del plan a la derecha del
plan que esté seleccionado. Azul significa que está activo.
Aquí encontrarás los mismos ajustes que en Configuración:
cuándo apagar la pantalla y cuándo suspender el equipo. Cambia los valores
a Nunca y haz clic en Guardar cambios.
Otros ajustes útiles relacionados
Desactivar la pantalla de bloqueo: Que la
pantalla no se apague no evita que aparezca la pantalla de bloqueo al
despertar. Para controlar esto, ve a Configuración > Cuentas > Opciones
de inicio de sesión > en Si has estado ausente, ¿cuándo
debe Windows volver a solicitarte que inicies sesión? elige Nunca si
no quieres poner contraseña cada vez que la pantalla se prende.
Ajustes en equipo portátil (Cerrar la tapa): Si
usas una laptop, puedes cerrar la tapa sin que se duerma. Ve al Panel
de control > Opciones de energía > Elegir
el comportamiento de los botones de inicio/apagado (en el menú lateral
izquierdo). En Al cerrar la tapa, elige No hacer nada tanto
para batería como para alimentación. Guarda los cambios.
Consideraciones importantes
Si usas un ordenador portátil con batería, seleccionar
"Nunca" hará que se agote mucho más rápido. Para reuniones o
trayectos largos, es mejor mantener valores bajos y activar manualmente la
opción de "Nunca" solo cuando trabajes en escritorio con el cargador
conectado.
Las pantallas OLED modernas pueden sufrir
"quemados" si muestran la misma imagen fija durante horas. Si tu
monitor es OLED, mejor configura un apagado después de 15-30 minutos en lugar
de "Nunca".
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